Los Delincuentes están Armados ante un Pueblo Indefenso: Lo Reconoció de manera indirecta, el Registro Nacional de Armas de la República Argentina.
El Programa de Desarme Voluntario, se puso en marcha el 10 de julio de 2007 y finalizó el 11 de diciembre de 2008, a través del RENAR ( Registro Nacional de Armas ). El Gobierno quiere su prórroga que solo beneficiará a los asaltantes y la misma será tratada en el Congreso por iniciativa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El Registro Nacional de Armas (RENAR), dependiente del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, encabezado por Andrés Meiszner, recolectó durante la vigencia del plan 104.782 armas, un 50% de las mismas inútiles o de juguete, y el 50 % por ciento restantes eran armas viejas, en general no aptas para el tiro, de pésimo funcionamiento y que si bien no estaban registradas no provenían de criminales sino de casas de familias de bien que no se dedicaban al delito. Este plan que se implantó en la sociedad, bajo el falso pretexto de desarmar a una delincuencia cada vez más violenta y armada que asola despiadadamente a estas pampas del sur, al final resultó en un fracaso rotundo ya que ni una solo criminal se presentó a entregar su arma de fuego a dicha repartición pública, a pesar de haber estado dichos criminales amparados en el anonimato para hacerlo sin peligro, y de esa manera dejar impune cualquier asesinato cometido con el arma entregada al RENAR.El Programa consistente en la entrega voluntaria y anónima de armas de fuego y municiones se puso en marcha el 10 de julio de 2007 y finalizó el 11 de diciembre de 2008, y su prórroga será tratada en el Congreso por iniciativa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Según informó Meiszner, del total de las armas recolectadas, 1.884 fueron enviadas por los distintos poderes judiciales como resultado de causas en la justicia, la que no procedió a su destrucción oportuna, una vez finalizados los procesos judiciales.
Meiszner destacó la importancia del programa que ya fue consultado por países como Chile, Ecuador y Brasil. Subrayó que para lograr mejores resultados "hace falta concientizar e informar a la gente sobre el riesgo que significa tener un arma". Sin importarle a dicho funcionario el riesgo que implica el hecho de que no se desarme a la delincuencia, la que no respondió al desarme voluntario por considerar sus armas aptas para el tiro y en óptimo estado de funcionamiento, como “ herramientas de trabajo “.
El RENAR reconoció de manera indirecta el día sábado 25 de abril de 2009, durante un acto de dicha entidad en la Ciudad de Campana, que ningún criminal hizo entrega de sus armas, y solamente se obtuve el desarme de las personas no inclinadas a delinquir.
Lamentablemente, querido lector, con la famosa “ reforma Blumberg “ al Código Pena de la República Argentina, también se ha criminalizado la portación de las armas legales para Legítima Defensa Propia, por parte de la gente de bien, en beneficio de los delincuentes que ahora encuentran a sus víctimas en estado de indefensión
Esta reforma del Código Penal gravemente injusta, dejando a las víctimas a merced de los criminales, so pena de prisión, máxime cuando el RENAR deniega las franquicias de portación de armas a los ciudadanos y habitantes de la República Argentina, que por razones de seguridad y defensa la necesitan, violando de esa manera desde el poder político de turno el propio espíritu de las Leyes Argentinas.
Además esa desafortunada reforma penal, hace una absurda distinción entre armas de uso civil y de guerra, que denota una grave ignorancia sobre la materia por parte de los legisladores ya que al respecto debemos señalar que paradójicamente, suelen ser más peligrosas las armas de puño de bajo calibre en manos de los delincuentes que las de calibres “ gruesos “ ; esto porque los calibres menores, como por ejemplo los calibres .22 o 5,6 mm, .25 o 6,35 mm, .32 u 8,1 mm, etc., son de fácil manejo hasta por criminales faltos de práctica en el tiro.
No entiende el Gobierno Argentino, que todas las armas de fuego, independientemente de su calibre pueden causar daños e incluso la muerte.
En esta materia no se necesita una prórroga a una ley fracasada y dañosa, como pide la Señora Presidenta al Congreso, sino que por el contrario es imperiosa la necesidad de una reforma legislativa pero que por una parte derogue la “ reforma Blumberg “ al Código Penal, y por otra parte se despolitice al RENAR, al efecto de reponer de los sanos criterios que históricamente ha tenido dicho Registro Nacional de Armas de la República Argentina.
Ver más en http://www.lavozdelajusticia.blogspot.com/
El Programa de Desarme Voluntario, se puso en marcha el 10 de julio de 2007 y finalizó el 11 de diciembre de 2008, a través del RENAR ( Registro Nacional de Armas ). El Gobierno quiere su prórroga que solo beneficiará a los asaltantes y la misma será tratada en el Congreso por iniciativa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
El Registro Nacional de Armas (RENAR), dependiente del Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos, encabezado por Andrés Meiszner, recolectó durante la vigencia del plan 104.782 armas, un 50% de las mismas inútiles o de juguete, y el 50 % por ciento restantes eran armas viejas, en general no aptas para el tiro, de pésimo funcionamiento y que si bien no estaban registradas no provenían de criminales sino de casas de familias de bien que no se dedicaban al delito. Este plan que se implantó en la sociedad, bajo el falso pretexto de desarmar a una delincuencia cada vez más violenta y armada que asola despiadadamente a estas pampas del sur, al final resultó en un fracaso rotundo ya que ni una solo criminal se presentó a entregar su arma de fuego a dicha repartición pública, a pesar de haber estado dichos criminales amparados en el anonimato para hacerlo sin peligro, y de esa manera dejar impune cualquier asesinato cometido con el arma entregada al RENAR.El Programa consistente en la entrega voluntaria y anónima de armas de fuego y municiones se puso en marcha el 10 de julio de 2007 y finalizó el 11 de diciembre de 2008, y su prórroga será tratada en el Congreso por iniciativa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Según informó Meiszner, del total de las armas recolectadas, 1.884 fueron enviadas por los distintos poderes judiciales como resultado de causas en la justicia, la que no procedió a su destrucción oportuna, una vez finalizados los procesos judiciales.
Meiszner destacó la importancia del programa que ya fue consultado por países como Chile, Ecuador y Brasil. Subrayó que para lograr mejores resultados "hace falta concientizar e informar a la gente sobre el riesgo que significa tener un arma". Sin importarle a dicho funcionario el riesgo que implica el hecho de que no se desarme a la delincuencia, la que no respondió al desarme voluntario por considerar sus armas aptas para el tiro y en óptimo estado de funcionamiento, como “ herramientas de trabajo “.
El RENAR reconoció de manera indirecta el día sábado 25 de abril de 2009, durante un acto de dicha entidad en la Ciudad de Campana, que ningún criminal hizo entrega de sus armas, y solamente se obtuve el desarme de las personas no inclinadas a delinquir.
Lamentablemente, querido lector, con la famosa “ reforma Blumberg “ al Código Pena de la República Argentina, también se ha criminalizado la portación de las armas legales para Legítima Defensa Propia, por parte de la gente de bien, en beneficio de los delincuentes que ahora encuentran a sus víctimas en estado de indefensión
Esta reforma del Código Penal gravemente injusta, dejando a las víctimas a merced de los criminales, so pena de prisión, máxime cuando el RENAR deniega las franquicias de portación de armas a los ciudadanos y habitantes de la República Argentina, que por razones de seguridad y defensa la necesitan, violando de esa manera desde el poder político de turno el propio espíritu de las Leyes Argentinas.
Además esa desafortunada reforma penal, hace una absurda distinción entre armas de uso civil y de guerra, que denota una grave ignorancia sobre la materia por parte de los legisladores ya que al respecto debemos señalar que paradójicamente, suelen ser más peligrosas las armas de puño de bajo calibre en manos de los delincuentes que las de calibres “ gruesos “ ; esto porque los calibres menores, como por ejemplo los calibres .22 o 5,6 mm, .25 o 6,35 mm, .32 u 8,1 mm, etc., son de fácil manejo hasta por criminales faltos de práctica en el tiro.
No entiende el Gobierno Argentino, que todas las armas de fuego, independientemente de su calibre pueden causar daños e incluso la muerte.
En esta materia no se necesita una prórroga a una ley fracasada y dañosa, como pide la Señora Presidenta al Congreso, sino que por el contrario es imperiosa la necesidad de una reforma legislativa pero que por una parte derogue la “ reforma Blumberg “ al Código Penal, y por otra parte se despolitice al RENAR, al efecto de reponer de los sanos criterios que históricamente ha tenido dicho Registro Nacional de Armas de la República Argentina.
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